Noviembre fue fatal. Examenes, monografía, trabajo, etc… Ahora que se calmó un poco todo es hora de volver al blog. En mi ausencia blogger, he estado inmiscuyéndome en lo que voy a llamar la “Tradición Platónica” en la Antigüedad.
Por Tradición Platónica entiendo lo que se suele llamar “Platonismo Antiguo”, “Platonismo medio” y “Neoplatonismo”. Esto claro, aplicado a la antigüedad, porque también podemos extrapolar ésto a la edad media, el renacimiento, la edad moderna, etc… Esta pequeña introducción quiero hacer hincapié en los sucesores próximos de Platón (que trataré de manera centrada en los diversos apartados). Pero antes de eso, me parece, es necesario plantear algunas cuestiones metodológicas e introductorias.
Platón al morir dejó no sólo un legado filosófico al que aún seguimos estudiando, si no también una escuela, la famosa “Academia”. Su primer sucesor inmediato fue su sobrino Espeusipo, al que le prosiguió Jenócrates. Esta sucesión se interrumpiría hacia el 270 a.C cuando la academia sufrió un giro escéptico, probablemente por el influjo del estoicismo.
Entonces, tanto “Platonismo Antiguo” como “Academia antigua” refieren a ese período entre la muerte de Platón (ca. 347 ac) y el giro escéptico. El término Platonismo Antiguo no me gusta. Pues supone que sus desarrollos sólo nos sirven en tanto que explican los posteriores. Es verdad que las especulaciones de Espeusipo sobre los primeros principios ofrecen algunas notas para entender el Neopitagorismo, lo mismo con Jenócrates y los medio-platónicos (dicho sea de paso, valga lo mismo para ésta terminología).
Me parece que hablar de “Tradición Platónica” es más adecuado. En primer lugar porque ellos mismos se llamaban platónicos, y con decir esto, simbolizaban de alguna manera su afiliación a ciertas doctrinas de Platón. Esto podría parecer que las doctrinas de Platón (como la de las formas, o la de la reminiscencia) se iban a mantener intactas, pero tal apreciación es falsa y por eso “Tradición” me gusta más que “Platonismo” (en tanto que si entendemos por Platonismo las doctrinas de Platón, indefectiblemente, más allá de las filiaciones ideológicas, hay divergencias y continuidades). A modo de ejemplo, Espeusipo, el sucesor más próximo de Platón, iba a rechazar la teoría de las formas (luego de la revisión que hace Platón en el Parménides) y postular una teoría más cercana al Pitagorismo donde encontramos que luego de la Monada (lo uno), existe una “Díada indefinida”1, y en vez de ideas a la Platón, encontramos números (atendiendo a la concepción pitagórica de ellos y no la actual) de los cuales se derivan las formas geométricas similares a las que Platón postuló en el Timeo (y si hay algo parecido a formas, que serían los arquetipos materiales que se derivan de estas), se hallan en el “Alma del mundo”.
Un ejemplo solo (y también valdría traer a Aristóteles en juego) nos muestra que Platón lejos de establecer un dogma fijo, si no permitió, al menos pudo convivir con divergencias dentro de su academia. Al hablar de Tradición Platónica entonces, debemos entender un conjunto de continuidades y también divergencias. Uno podría preguntarse si Aristóteles es parte de la tradición Platónica. Mi respuesta sería un “si matizado”, pues Aristóteles es más bien crítico tanto de Platón, como de por ejemplo, Espeusipo. Y hay que tener en cuenta que el legado filosófico de Aristóteles permitió que se siga una tradición a partir de él (la escuela peripatética). Aristóteles es obviamente, mucho más aristótelico que platónico (aunque el Aristóteles temprano podría haber sido más platónico de lo que se cree).
Las próximas entradas de esta sección tienen por objetivo entonces, mostrar un poco las especulaciones de Espeusipo, Jenócrates, Filipo, etc… Un terreno poco estudiado ya que los fragmentos la verdad son confusos, escasos y polémicos. Pero del que se pueden extraer algunas conclusiones interesantes. En primer lugar podemos ver como fue esa continuidad post-platónica. Y en segundo lugar nos permite entender también otro período poco estudiado (pero que comparado con éste, es una joya bibliográfica y textual) que es el “Platonismo medio”.
Dejo abierta la cuestión para futuras sucesiones. Si alguien no quiere esperar y tiene el dinero (o alguien que le preste el libro), puede adquirir el excelente trabajo de Dillon: “The Heirs of Plato: A study of the Old Academy (347-274BC)” (Clarendon Press: 2003).
PD: Ya sé que tengo muchos trabajos con (I) por continuar. Pero en esta primera etapa prefiero dejar un poco algunas líneas de trabajo antes que centralizar en otras. Pero ya van a comenzar las continuaciones, ahora que sólo restan los finales y las vacaciones, obviamente, hay más tiempo libre (aunque el trabajo no da descansos).
Notas- Vale aclarar que esta doctrina es la que Aristóteles atribuye a las doctrinas no escritas de Platón. [↩]















Uh man, voy a esperar los proximos post sobre la filosofía de los herederos de Platón.
Fede, hoy justamente estaba dandole un poco de forma a lo que serìa el primer seguidor de Platón (Espeusipo). Espero poder tenerlo publicado en estos días!